Para hacer realidad la visión del primer ministro Modi de que la India se convierta en un país industrializado para 2047, su banco central ha fijado un listón muy alto: una tasa de crecimiento anual del PIB del 7,6 % durante los próximos 25 años, una tasa de crecimiento sostenida y elevada que solo se observó por última vez en China a finales del siglo XX. La consecución de este objetivo depende de importantes inversiones de capital, de un rápido crecimiento de la productividad y, en esencia, de reformas transformadoras que permitan a la India saltarse la transición energética.
A pesar de las ambiciones de alcanzar la prosperidad económica en todo el país, algunas zonas de la India siguen sumidas en la oscuridad. Un pueblo del distrito de Pandaria, en Chhattisgarh, es uno de los muchos ejemplos en los que el sustento de la población se ha visto afectado por la falta de electricidad, lo que ha tenido un impacto negativo en el crecimiento económico y la productividad laboral. Aunque el Gobierno ha adoptado las siguientes medidas: miles de millones para garantizar el suministro continuo de energía en las zonas rurales de la India, la falta de fiabilidad del suministro eléctrico sigue siendo un tema urgente.
La energía es ampliamente reconocida como el principal catalizador para impulsar el crecimiento económico y el desarrollo. Por consiguiente, la accesibilidad, la disponibilidad y la asequibilidad de los recursos energéticos son factores determinantes para la prosperidad económica. Garantizar una fiabilidad energética constante es un importante hito al que hay que aspirar. En nuestra opinión, esto requiere la introducción de tecnologías de red de última generación mediante un proceso de innovación disruptiva.
Aunque no todos los países están en condiciones de impulsar eficazmente este avance tecnológico, estamos firmemente convencidos de que, entre los países en desarrollo, la India es el que tiene mayor potencial para introducir tecnologías innovadoras en el sector energético y adaptarlas a sus circunstancias particulares. Analicemos el potencial de la India para acelerar la transformación de su sector energético.



















